|
El principal atractivo reside en que en su
término, y al pie del Camino de Santiago, se levanta uno de los
monasterios más emblemáticos de la ruta jacobea. El monasterio de
Irache. Se conservala mayor parte del conjunto monumental que
constituía el monasterio. Su espléndida Iglesia de
Santa María la Real y demás dependencias monacales deben ser
conocidas por todo el que se acerque a Tierra Estella. La entrada es
gratuita. En el futuro, el edifico de la Universidad será sede del
Museo Etnológico “Julio Caro Baroja”.
Reconocidos son los vinos de esta zona y ejemplo de ello lo dan las
Bodegas de Irache. Monasterio de Irache:
Al pie de Montejurra, muy próximo a Estella, se levanta este
monasterio cuyo nombre procede de la palabra vasca Iratze que
significa helecho. Esta planta debía ser abundante en el lugar
cuando, en la segunda mitad del siglo XI, los benedictinos iniciaron
la construcción de este conjunto sobre otro anterior del siglo VIII.
Se trata de una inmensa mole de edificaciones medievales,
renacentistas y barrocas. En la actualidad conserva la iglesia
benedicitina XII, el claustro plateresco, la torre de estilo
herreriano y otras dependencias construidas en la época en la que
albergó una universidad (1569-1824).
El Monasterio de Irache es una de las instituciones más preciadas y
antiguas de Navarra y los primeros textos escritos que documentan su
existencia datan del año 958. Fue en la primera mitad del siglo XI
cuando, a instancias del rey García el de Nájera, el abad Munio
mandó construir el hospital de peregrinos del monasterio para ayudar
a peregrinos y demás gentes. Al parecer éste fue el primer hospital
de Navarra en el que se acogía peregrinos y hasta un siglo más tarde
no se construyó el hospital de Roncesvalles.
Su localización en el Camino de Santiago, unido a los favores que le
otorgaron los distintos monarcas hicieron de él uno de los
monasterios más importantes del reino. De todo el conjunto destaca
el monumental templo románico iniciado en el siglo XII sobre los
restos de una anterior iglesia prerrománica.
La iglesia es de planta de cruz latina de tres naves y crucero, y en
su centro se levanta un gran cimborrio. Los tres ábsides
semicirculares son testigos de la primitiva construcción y de ellos
destaca el central por su maravillosa cornisa perfectamente
conservada y adornada con infinidad de animales.
Al templo puede accederse por dos portadas románicas: la de San
Pedro y la principal, además de la puerta “Preciosa” que comunica
con el monumental claustro renacentista. Construido en el siglo XVI,
es una mezcla de estilo ojival y plateresco y mide 37 metros de
largo por 32 de ancho. En el ángulo nororiental del claustro se abre
la puerta de acceso a la iglesia del monasterio denominada Preciosa.
El nombre se debe a que en todas las abadías benedicitinas existía
en el claustro una puerta dedicada a la Virgen, la cual se llamaba
Preciosa porque en las principales festividades marianas, el abad y
la comunidad se colocaban ante dicha puerta y entonaban allí la
antífona “Speciosa facta est”. La puerta, que se conserva en buen
estado, es de arco de medio punto. En su parte central aparece la
figura del Salvador y sobre ella se eleva una hornacina en cuyo
centro está la imagen de María. La sacristía monacal se construyó en
el siglo XVI, al igual que la sala capitular de planta cuadrada, con
bóveda nervada, decorada con medallones lisos, sin escultura de
ninguna clase.
El de Irache es uno de los grandes monasterios medievales navarros
y, a diferencia de otros como la Oliva o Iranzu, siempre estuvo
habitado, lo que evitó su ruina y permitió que se conservase en muy
buen estado. Sin embargo, la escasez de vocaciones provocó la marcha
de los frailes en 1985 y desde entonces, se encuentra deshabitado.
No obstante, los visitantes encuentran en Carmelo, el conserje que
desde hace 35 años cuida del cenobio, una buena referencia para
conocer la historia de este conjunto monumental.
Durante nueve siglos, el ábside del templo estuvo presidido por la
imagen de Nuestra Señora de Irache (siglo XII), uno de los más
bellos ejemplos de la imaginería mariana románica de Navarra. Es de
madera, de un metro de altura y está recubierta por una chapa de
plata, todo excepto la cara y las manos. (Fuente Gobierno de
Navarra). |